
La Mercy
Por Sandra Chiong. Mercy es misericordia en español.
Te contaré la historia de una cachorra, que tenía un problema con su piel y perdió el pelaje, tenia como huecos en su piel , y pues, sin el cuidado adecuado, su aspecto no era el más bonito. La familia que la tenía, iba a deshacerse de ella, quien sabe dónde, talvez abandonarla en la carretera o al basurero. No sé, que destino le hubiera tocado. Pero ella fue desechada por ellos. “Ya no les servía”.

Mi hija estudia veterinaria y tiene un profundo amor por los animales, es un amor que la mueve a hacer cosas como pedirles a ellos que no la botaran, que ella le buscaría familia, y mientras tanto se encargó de curarla. Ella mostró misericordia, con esta perrita, y por eso le pusimos de nombre Mercy.

Mercy es supertraviesa, juguetona, y creo que ya encontró familia para quedarse. Como esta mascota, así muchas veces somos desechados, por el mundo, por el trabajo, por la pareja, por los hijos, por la familia, ellos deciden que ya no les servimos, que ya no valemos. Y seguramente, conoces esa sensación.

Pero, lejos de entristecernos, hay que tener esperanza, porque la misericordia de Dios, siempre llega a nuestra vida. Miqueas 6:8, nos enseña que una de las cosas que el Señor pide de nosotros, es amar con misericordia.

Mostrarla hacia los demás, sean estos familiares o no, sean gente o animales, se lo merezcan o no. Es dar un favor, que quizás los demás no merezcan y a veces ni agradezcan. Pero que por obediencia y amor a Dios lo haces.
Antes de desechar algo o alguien, mostremos misericordia. La vida misma no es un desecho, no somos desperdicio, somos hechura de Dios, seres de gran valor ante sus ojos. Y si el mundo no reconoce tu valor, siempre habrá un Padre Celestial y Creador que si conoce tu valor.
No dejes que nadie te ponga la etiqueta de desecho, y tampoco camines por ahí, desechándolo todo.



