Paterson apoyará a uno de los suyos en el Mundial. 
El centrocampista del Columbus, Derrick Etienne Jr., que creció en la zona y estudió en el Passaic County Tech, marcó un gol cuando el Columbus Crew venció al Seattle Sounders 3-0 en la final de la MLS Cup de 2020. Foto cortesía del Columbus Crew

Paterson apoyará a uno de los suyos en el Mundial. 

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Por Harry Brubaker, Paterson Press vía NorthJersey.com.- Traducción de Valesca Ricardo

Puntos clave

  • Derrick Etienne Jr. representará a su ciudad natal, Paterson, mientras juega con la selección de Haití en el Mundial de la FIFA de 2026.
  • Etienne atribuye a su infancia en las comunidades multiculturales de Paterson el haber forjado su estilo de juego único.
  • Paterson tiene previsto rendir homenaje a Etienne con una fiesta para ver el partido en el estadio Hinchliffe, en la que se le celebrará como fuente de inspiración para la juventud local.
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Cuando Derrick Etienne Jr. salte al terreno de juego con la selección de Haití en la Copa Mundial de la FIFA 2026, no estará caminando solo.

Etienne representará a Paterson, la ciudad donde comenzó su recorrido en el fútbol entre parques, partidos improvisados y canchas juveniles, mucho antes de que los estadios llenos y las multitudes internacionales formarán parte de su vida.

“Empecé jugando fútbol al otro lado de la calle de la casa de mi abuela y en el pasto con mi mamá y mi papá, y ahora estoy en la Copa del Mundo”, dijo Etienne, cuyo equipo, Haití, disputó su primer partido el sábado por la noche, el 13 de junio, contra Escocia en el Gillette Stadium en Foxborough, Massachusetts.

“Va a ser algo surrealista pensar en todas esas pequeñas cosas que me hacían sonreír”, afirmó.

Para Etienne, Paterson fue más que su ciudad natal. Fue la base de todo lo que vino después.

“Crecer en Paterson fue, sinceramente, muy fácil para mí”, dijo Etienne. “Tuve una buena familia que me crió y era conocida en toda la ciudad, así que pude mantenerme alejado de los problemas”.

El fútbol se convirtió rápidamente en el centro de su mundo. Jugó con NASA United, el club con sede en Paterson donde entrenadores y compañeros comenzaron a notar a un jugador cuya ambición igualaba a su talento.

“Nadie desarrolla esa habilidad por accidente”, afirmó Kenny Callegari, presidente de NASA United. “Trabajó durísimo todos los días. Tenía el balón en los pies todos los días. Tenía hambre. Siempre lo vimos jugando a un nivel superior”.

Las aspiraciones futbolísticas de Etienne comenzaron desde muy pequeño.

“Supe desde muy joven que quería ser futbolista profesional”, dijo. “Así que seguí concentrándome realmente en eso”.

Concentración, sacrificios y renunciar a la diversión

Ese enfoque implicó sacrificios. Los estudios, los entrenamientos, los viajes y la vida familiar tenían que encajar.

“No vas a poder salir con tus amigos todo el tiempo. No vas a poder ir a fiestas”, dijo Etienne al ser consultado sobre qué consejo les daría a los jóvenes atletas. “Esos son los sacrificios que se necesitan para llegar a donde quieres llegar”.

Callegari fue testigo de esa disciplina durante los años de formación del futbolista.

“Era un estudiante del juego”, dijo Callegari. “Entendía lo que los entrenadores intentaban sacar de él. Esa es una cualidad que no muchos niños de su edad tenían”.

La diversidad de Paterson también moldeó su desarrollo como jugador. Creció jugando junto a niños de origen dominicano, peruano y de muchas otras culturas, absorbiendo distintos estilos de fútbol de las comunidades inmigrantes de la ciudad.

Derrick Etienne Jr., que creció en Paterson, juega en la selección de Haití para el Mundial. Imagen cortesía de la selección de Haití para el Mundial

“Jugar con diferentes culturas en Paterson me ayudó, porque existe un estilo de juego distinto entre unas y otras”, explicó Etienne. “Tuve que encontrar mi propia manera de dominar dondequiera que fuera”.

De Paterson a la MLS

Desde NASA United, Etienne pasó a la academia del New York Red Bulls, iniciando un camino profesional que posteriormente lo llevó a varios clubes de la Major League Soccer (MLS), incluidos los Red Bulls, Columbus Crew, FC Cincinnati, Atlanta United y Toronto FC.

En el camino, aprendió de entrenadores de élite y compañeros internacionales, experiencias que, asegura, lo prepararon para el escenario mundialista.

Sin embargo, incluso después de años en el fútbol profesional, Paterson siguió siendo parte central de su identidad.

“Paterson me ha mostrado muchísimo cariño”, dijo. “Esa es una de las principales razones por las que represento tanto a Nueva Jersey y a Paterson”.

Yves-Mary Fontin, líder comunitario en Paterson, a la derecha, acompaña a Derrick Etienne Jr., a la izquierda, en una ceremonia celebrada en Paterson en honor a Etienne como el primer jugador de la ciudad en clasificarse para el Mundial masculino. Etienne forma parte de la selección nacional de Haití. Imagen cortesía de Yves-Mary Fontin

Este verano, Paterson planea devolverle ese cariño. El Hinchliffe Stadium albergará una fiesta para ver el partido de la fase de grupos entre Haití y Brasil, y Etienne será homenajeado como uno de los hijos de la ciudad. Ese encuentro se jugará el 19 de junio en Filadelfia.

“Es algo surrealista, sinceramente”, dijo Etienne. “Yo solo quería jugar fútbol. Quería marcar goles y ganar trofeos. El reconocimiento fuera del campo era algo en lo que nunca pensé realmente”.

Para muchos en Paterson, el logro de Etienne es histórico. Callegari lo describió como “probablemente la primera persona de Paterson en jugar una Copa del Mundo”.

“Es uno de los nuestros y lo logró”, dijo Callegari. “Nadie representa ese sueño tanto como Derrick”.

La influencia de Etienne va más allá de los clubes de fútbol. Asistió al Passaic County Technical Institute (PCTI), donde las autoridades escolares aseguran que su trayectoria se ha convertido en un ejemplo para los estudiantes actuales.

“Cuando los estudiantes ven a alguien que estuvo sentado en las mismas aulas y recorrió los mismos pasillos alcanzar el éxito, eso les ayuda a conectar los puntos”, explicó Fernando Colón, gerente de Comunicaciones y Proyectos Especiales del PCTI. “Les demuestra lo que es posible”.

Colín destacó que la representación es importante, especialmente para estudiantes provenientes de comunidades inmigrantes y desatendidas.

“Una cosa es que alguien te diga cómo luce el éxito”, dijo Colón. “Otra muy distinta es cuando esa persona se parece a ti, viene de un entorno similar y puede decir: ‘Yo lo logré y tú también puedes hacerlo'”.

Marc Foti, quien entrenó a Etienne en la secundaria, afirmó que seguirá los partidos de Haití.

“Estaré pegado al televisor el sábado por la noche esperando ver a Derrick jugar en el escenario más grande del mundo”, dijo Foti. “Siento un enorme orgullo cada vez que lo veo jugar. Pero verlo disputar un partido de Copa del Mundo superaría cualquier otra ocasión”.

Representar a Haití es algo profundamente personal

Para Etienne, vestir la camiseta de Haití tiene un significado muy especial. Su padre, Derrick Etienne Sr., también jugó para la selección haitiana, pero, según el futbolista, nunca lo presionó para seguir sus pasos.

“Mi papá siempre ha sido mi mayor mentor y modelo a seguir. Comprendió el sueño que yo quería vivir. Desde su época como jugador, nunca estuvo preocupado por su legado”, dijo Etienne. “Quería que yo construyera mi propio legado”.

Esa libertad, combinada con una guía constante, ayudó a formar al jugador en que se convirtió.

“Él me dio la plataforma y el modelo a seguir”, dijo Etienne. “Se aseguró de que siempre estuviera en los ambientes adecuados y totalmente concentrado”.

El menos favorito que no tiene nada que perder

Esta es apenas la segunda ocasión en la que Haití clasifica a una Copa del Mundo. La primera fue en 1974, mucho antes de que naciera Etienne.

Ahora, mientras Haití se prepara para un complicado grupo integrado por Brasil, Marruecos y Escocia, el delantero asegura que el equipo abraza su papel de menos favorito.

“No tenemos nada que perder, y ese es un buen lugar en el que estar”, dijo. “Si no tienes nada que perder, tienes todo por ganar”.

Y mientras el mundo verá a Haití enfrentando a gigantes del fútbol, Paterson verá algo completamente distinto: a un niño que alguna vez jugó partidos improvisados en Eastside Park y recorría en bicicleta por el Hinchliffe Stadium, regresando a casa convertido en un jugador mundialista.

Fajas y Bras
Fajas y Bras

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Derrick Etienne, de azul, jugando con el Passaic County Tech en 2011. Don Smith

Para la próxima generación de atletas de la ciudad, Etienne espera que eso sea lo más importante.

“Todos dirán que es una locura hasta que lo hagas”, dijo. “Mientras luches por ello, trabajes por ello y hagas las cosas correctas, te pondrás en una buena posición para lograr lo que quieras”.

Este verano, uno de los hijos de Paterson estará en el escenario más grande del fútbol. Y para una ciudad que ayudó a formarlo, ese momento también se sentirá como una victoria.

Esta traducción fue proporcionada por Americano Newspaper, en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por NorthJersey.com, y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.

This translation was provided by Americano Newspaper, in association with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is financially supported by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by NorthJersey.com, and is republished under a special content-sharing agreement through the NJ News Commons’ Spanish Translation News Service.

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