
Plan de Crédito Fiscal de NJ
Nuevo plan de crédito fiscal que NJ está evaluando beneficiaría a las escuelas privadas
Por Mary Ann Koruth, NorthJersey.com
Foto vía Unsplash
Puntos clave:
- El programa permite que los contribuyentes destinen parte de sus pagos del impuesto federal sobre los ingresos a organizaciones sin fines de lucro que financian gastos escolares.
- Quienes lo apoyan argumentan que, al acogerse al programa, los dólares de impuestos se quedan en Nueva Jersey; quienes se oponen temen que afecte a las escuelas públicas.
- Ambas partes coinciden en que el programa, que puede usarse para cubrir la matrícula de escuelas privadas, ofrece beneficios más directos a las escuelas privadas y religiosas.

La gobernadora Mikie Sherrill tiene un plazo límite para decidir si el estado participará en el programa federal de libre elección para las escuelas que el presidente Donald Trump promulgó en 2025, y grupos de interés con posturas contrapuestas intentan influir en ella.
Sherrill tiene hasta el 31 de diciembre para aceptar o rechazar un programa de créditos fiscales para la educación primaria y secundaria que permite a los contribuyentes desviar hasta $1,700 por persona del pago del impuesto federal sobre la renta como donaciones a organizaciones sin fines de lucro llamadas Organizaciones de Otorgamiento de Becas (Scholarship Granting Organizations o SGO, por sus siglas en inglés), que ya existen en muchos estados republicanos que tienen programas de vales escolares.
Las organizaciones sin fines de lucro deben usar el dinero donado para cubrir gastos relacionados con escuelas públicas y privadas, como transporte y tutorías. Los donantes no pueden destinar sus contribuciones a un estudiante en particular, pero sí pueden donar a una SGO fuera de su estado.
Esta iniciativa, denominada Programa Federal de Crédito Fiscal para Becas, representa un territorio inexplorado para Nueva Jersey.
Tanto los defensores como los detractores coinciden en que beneficia más a las escuelas privadas y religiosas que a los sistemas escolares públicos, ya que el dinero puede cubrir la matrícula de las escuelas privadas y las públicas son gratuitas. Podría “agravar la disminución preexistente de la matrícula en las escuelas públicas en todo el país”, afirmó la Comisión de Educación de los Estados, una organización y plataforma política dirigida por gobernadores y líderes estatales.

Nueva York y Colorado son los únicos dos estados gobernados por demócratas que se han adherido hasta el momento, lo que eleva a 31 el número de estados que participan en el programa. Minnesota y Oregón declinaron participar. Los gobernadores deben adherirse cada año.
El senador estatal Vin Gopal, demócrata por Monmouth y presidente del Comité de Educación del Senado, reconoce los inconvenientes, pero afirma que los contribuyentes estatales que utilicen el crédito también deberían aprovechar los beneficios.
“No me gusta cómo está estructurado el programa”, declaró Gopal. “No creo que beneficie mucho a las escuelas públicas. Dicho esto, no entiendo cómo Nueva Jersey no se adhiere”. Desearía que el programa “distribuyera equitativamente entre la educación pública y la privada, pero no es así”.
Se oponen al programa la Asociación de Educación de Nueva Jersey y la Federación Estadounidense de Maestros; el Centro de Derecho Educativo, un grupo de defensa de la educación pública con sede en Newark; y alrededor de dos docenas de organizaciones nacionales.
Advierten que el programa incentivará a los padres a retirar a sus hijos de las escuelas públicas, dejando a los distritos con la responsabilidad de cubrir los costos fijos y una mayor proporción de estudiantes de bajos ingresos, con necesidades especiales y con discapacidades. Afirman que las escuelas privadas y parroquiales serán las que más se beneficien de las donaciones, lo que resultará en una pérdida financiera neta para el estado a largo plazo.
Los defensores afirman que el programa mantendrá el dinero en Nueva Jersey
Los partidarios, entre ellos Demócratas por la Reforma Educativa, un grupo nacional dirigido por el Partido Demócrata, aseguran que los residentes de Nueva Jersey que donen verán sus impuestos gastados en otros estados si Sherrill no se suscribe al programa. El programa no otorga a los gobernadores margen de maniobra para establecer restricciones, pero las escuelas públicas aún pueden beneficiarse de los gastos cubiertos por las SGO, como tutorías privadas, tecnología, libros y excursiones.

“Queremos que el dinero ayude a las familias de Nueva Jersey”, afirmó Gopal. “Existen generosas oportunidades de créditos fiscales, así que espero que, ya sea la gobernadora u otra persona, establezcan SGO sólidas en el sector público para incentivar una importante participación de las empresas”.

El senador estatal Vin Gopal, demócrata por Monmouth y presidente del Comité de Educación del Senado, reconoce los inconvenientes, pero afirma que los contribuyentes estatales que utilicen el crédito también deberían aprovechar los beneficios. Foto Julian Leshay Guadalupe/NorthJersey.com
“No tengo ni idea de si la gobernadora se suscribirá al programa”, dijo, señalando que ha visto principalmente organizaciones privadas que otorgan becas para participar.

La oficina de Sherrill declaró que está revisando “detenidamente” las directrices federales desde la perspectiva del estudiante, “analizando a quién beneficiaría el programa, qué oportunidades existen y cómo podría beneficiar mejor a los estudiantes de escuelas públicas”.
“La conclusión es clara”, afirmó Maggie Garbarino, portavoz de Sherrill. “Priorizar a los niños y fortalecer las escuelas públicas de Nueva Jersey”.
Si Sherrill decide participar, podrá “concientizar sobre el programa para ayudar a canalizar contribuciones a organizaciones afines a las prioridades estatales”, explicó Jorge Elorza, director ejecutivo de Democrats for Education Reform (Demócratas por la Reforma Educativa). Este grupo, centrado en los estudiantes, ha presionado a Gopal para obtener su apoyo.
También lo ha hecho Teach NJ, un grupo que aboga por fondos gubernamentales para financiar escuelas judías privadas, así como escuelas católicas y musulmanas privadas, añadió.

El New Jersey Family Policy Center, un grupo antiabortista que defiende los derechos parentales y los valores judeocristianos, promueve el programa en su sitio web.
Las asociaciones nacionales de escuelas privadas y las organizaciones judías ortodoxas, católicas y evangélicas mostraron interés en este tipo de programa durante la primera administración de Trump.
Según un experto, las escuelas públicas ‘tendrán que esforzarse más’ para obtener los fondos
Las escuelas públicas brindan educación gratuita a los estudiantes según la ley estatal y tienen restricciones legales y constitucionales para usar libremente los fondos donados a través de Organizaciones de Otorgamiento de Becas. El debate se centra en cómo se pueden usar los fondos, según el borrador de las regulaciones publicadas por la administración Trump en octubre.
Un área problemática, por ejemplo, es que si bien las SGO pueden cubrir fácilmente la matrícula de las escuelas privadas, las escuelas públicas no cobran matrícula y corren el riesgo de perder ese beneficio.
“Incluso si las SGO se crean con la intención de servir a los estudiantes de escuelas públicas, enfrentarán múltiples desventajas estructurales, incluyendo limitaciones en los gastos que pueden financiar”, explicó Steven Baker, portavoz de la Asociación de Educación de Nueva Jersey.

“Cuando los fondos llegan a los estudiantes de escuelas públicas, es probable que se destinen a escuelas con familias de mayores ingresos, lo que aumenta las desigualdades ya existentes entre los distritos escolares, y deja a las escuelas públicas enfrentando costos fijos”, agregó.
Los créditos fiscales pueden cubrir los gastos de tutorías de alto impacto para estudiantes de escuelas públicas, señaló Wells Winegar, director del Instituto de Políticas de Nueva Jersey, un grupo enfocado en el libre mercado interesado en la educación, los negocios y la energía. Winegar está trabajando con una organización nacional sin fines de lucro para establecer una Organizacion de Otorgamiento de Becas que administrará programas de tutoría a través de becas, dijo.
“No me preocupa”, dijo refiriéndose a la oposición al programa. Su programa de tutorías contrataría a maestros de escuelas públicas para dar clases particulares a estudiantes de dichas escuelas, explicó.
“Los miembros de la NJEA se beneficiarían económicamente. Se trata de becas que financian tutorías de alto impacto”, afirmó Winegar. Esta es una prioridad que Sherrill apoya para abordar las brechas de rendimiento académico y los decepcionantes resultados en lectura y matemáticas en las pruebas nacionales de primaria.
Las nuevas regulaciones dificultan que los distritos obtengan fondos donados, indicó Marguerite Roza, experta en finanzas para la educación primaria y secundaria del Laboratorio de Edunomics de la Universidad de Georgetown. “Las escuelas públicas tendrán que esforzarse más” para beneficiarse del dinero de las Organizaciones de Otorgamiento de Becas, añadió, y concluyó: “Aún existe la posibilidad de que los distritos escolares se unan”.
El tema es tan espinoso que los defensores de la libertad de elección escolar en el estado, incluidas las escuelas públicas autónomas y el grupo de defensa estudiantil JerseyCan, han evitado tomar partido públicamente.
“Si los grupos se oponen al programa por principio, esa batalla es con el gobierno federal y ya está resuelta”, declaró el asambleísta Michael Inganamort, republicano de Sparta. “El programa existirá gracias a nuestro crédito fiscal, le guste o no a la NJEA. La cuestión que nos ocupa es: ¿debemos recuperar los fondos donados para Nueva Jersey o no?”.
Su proyecto de ley, que exige la participación del estado, no ha avanzado desde su presentación en marzo de 2026.

Las escuelas privadas ya cuentan con la infraestructura necesaria
Las escuelas privadas y religiosas “llevan años preparándose para este tipo de programa y ya tienen Organizaciones de Otorgamiento de Becas establecidas en muchos estados”, afirmó Patrick Cremin, abogado del Centro de Derecho Educativo.
Según Cremin, el programa será costoso para el estado; Florida destinó $2 millones de fondos estatales para su implementación.
Otra crítica es que los estudiantes deben solicitar becas a las organizaciones que las otorgan, lo que podría ser un problema para las familias con escasos recursos.
“Me imagino que si eres una escuela autónoma [en un distrito urbano], puede ser difícil conseguir los fondos, pero yo colaboraría con el estado para solicitar a todos los empleadores que incluyan una escuela pública en su programa SGO y que esta opción esté disponible para los empleados que cumplan con el límite de ingresos”, señaló Roza, de la Universidad de Georgetown.
Casi el 95% de los niños en edad escolar son elegibles según el límite de ingresos del programa, que incluye a cualquier familia que gane hasta el 300% del ingreso medio del área, lo que hace que muchas más familias sean elegibles que si el límite fuera el ingreso medio estatal más bajo.
Esta traducción fue proporcionada por Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por NorthJersey.com y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.

This translation was provided by Reporte Hispano, in partnership with Montclair State University’s Center for Cooperative Media and is supported financially by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by NorthJersey.com and is republished under a special content-sharing agreement through NJ News Commons Spanish Translation News Service.


