Activistas piden a la junta escolar de Newark cortar lazos con proveedor de comida vinculado a centro de ICE
Defensores protestan ante la Junta Escolar de Newark el jueves 26 de febrero de 2026. Quieren que la Junta rompa sus vínculos con Driscoll Foods, un contratista que también abastece a un centro de detención de inmigrantes local.(Anna Oakes para Chalkbeat)

Activistas piden a la junta escolar de Newark cortar lazos con proveedor de comida vinculado a centro de ICE

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Por Anna Oakes, Chalkbeat Newark. Traducción del inglés al español por Valesca Ricardo

Mientras integrantes de la Junta de Educación de Newark, padres y estudiantes entraban a la escuela primaria Sir Isaac Newton antes de la reunión de febrero de la junta, pasaron junto a un pequeño grupo de activistas que protestaban en la acera.

Amy Brown, una madre de Newark, habla durante la reunión de la Junta de Educación de Newark. (Anna Oakes para Chalkbeat)

Conversando en voz baja entre sí, unas ocho personas se colocaron junto a la reja de la escuela y sostenían carteles escritos a mano que decían: “I prefer crushed ICE” (“Prefiero el hielo triturado”, en un juego de palabras con ICE, las siglas en inglés del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, que también significa “hielo”) y “ICE out of New Jersey!” (¡ICE fuera de Nueva Jersey!).

Los manifestantes, miembros de grupos locales como Cosecha, Democratic Socialists of America y Eyes on ICE, se reunieron como parte de “Ditch Driscoll Foods“, una campaña para presionar a la junta escolar a terminar su relación con un proveedor de alimentos que presta servicio a un controvertido centro de detención migratoria.

“No queremos que el sistema escolar haga nada que contribuya al clima de miedo que hay en nuestro vecindario”, afirmó Amy Brown, integrante de la campaña y madre de familia en la Oliver Street School, donde la mayoría del alumnado es latino. Muchos de los compañeros de su hija y sus padres, dijo, viven con miedo del ICE.

Amy Brown, una madre de Newark, habla durante la reunión de la Junta de Educación de Newark. (Anna Oakes para Chalkbeat)

El verano pasado, voluntarios fotografiaron un camión de Driscoll Foods saliendo del centro de detención de ICE Delaney Hall, cerca de Newark. La foto desencadenó una serie de solicitudes de acceso a registros públicos, que revelaron los detalles de múltiples contratos entre las escuelas públicas de Newark y Driscoll Foods, autorizando al distrito a gastar hasta $12 millones con el proveedor

Los contratos vencen el 30 de junio, y los activistas esperan presionar a la Junta de Educación de Newark para que elija a un proveedor distinto para el próximo ciclo escolar. La coalición declaró en la reunión en enero; desde entonces, dicen, los miembros de la junta han ignorado sus solicitudes de comentarios e información.

“¿Cómo es posible que el distrito escolar esté contratando a una empresa que ya tiene un historial de ofrecer comida de pésima calidad, no solo a los estudiantes sino ahora también en centros de detención migratoria?”, declaró a Chalkbeat Carlos Castañeda, integrante de la organización pro derechos de inmigrantes Cosecha. “Estamos exigiendo que el distrito escolar detenga el contrato”.

Un padre de una niña de 4 años en la escuela primaria Sir Isaac Newton habló con los activistas al salir del edificio, antes de la reunión.

“No creo que debamos usar nuestros impuestos, nuestro dinero que es para la educación, para apoyar a empresas que se están enriqueciendo al dar comida mala a personas detenidas. Empresas que están apoyando lo que, en la práctica, son campos de concentración”, dijo a Chalkbeat el padre, quien declinó compartir su nombre. No estaba al tanto de la conexión de las escuelas de Newark con el contratista de ICE.

“No quiero que mi dinero de impuestos vaya a eso y espero que la Junta de Educación se lo tome en serio”, añadió.

Los activistas quieren que las escuelas de Newark rompan vínculos con Driscoll Foods

Delaney Hall, el centro de detención de ICE operado de forma privada por The GEO Group, el mayor operador de prisiones en Estados Unidos, ha enfrentado un sinnúmero de quejas sobre el trato a las personas detenidas desde que abrió el pasado mayo. Personas detenidas han reportado trato abusivo, desde temperaturas gélidas hasta guardias vengativos y falta de artículos de higiene esenciales. En diciembre, Jean Wilson Brutus, solicitante de asilo de Haití, murió un día después de ser detenido en Delaney Hall.

Algunas personas detenidas en Delaney Hall también aseguran que se les ha servido comida podrida y en mal estado, a menudo en horarios irregulares y en cantidades insuficientes. En junio pasado, decenas de detenidos protestaron por las condiciones en Delaney Hall, con énfasis en la calidad y cantidad de alimentos que recibían.

“La misma comida que les estás dando a las personas detenidas en Delaney Hall, que ni siquiera han tenido el debido proceso, se la estás dando a personas condenadas y a gente encarcelada en la cárcel del condado de Essex. Es una locura que estés sirviendo eso a estudiantes de primaria”, dijo a Chalkbeat un maestro de primaria de las escuelas públicas de Newark. El maestro pidió no compartir su nombre por temor a represalias del distrito.

“Dice mucho de lo que piensan de los estudiantes de Newark”, añadió. “Se merecen lo mejor. Son niños”.

En respuesta a una pregunta de Chalkbeat sobre la calidad de la comida en las escuelas de Newark, Hasani Council, presidente del consejo escolar, dijo: “Es algo en lo que estamos trabajando”. (Anna Oakes para Chalkbeat)

Driscoll Foods también ha sido objeto de críticas por su trabajo en la ciudad de Nueva York. En 2024, el entonces contralor Brad Lander determinó que la empresa había cobrado de más al Departamento de Servicios Sociales de Nueva York por $9 millones, según reportes de ese momento del medio The City.

Driscoll Foods no respondió a una solicitud de comentarios.

Durante el periodo de participación pública en la reunión de la junta escolar —luego de los informes del superintendente y de los integrantes de la junta—, activistas asociados a la campaña “Ditch Driscoll Foods” hablaron en contra de los vínculos entre las escuelas públicas de Newark y la empresa. Algunos leyeron declaraciones escritas por padres indocumentados de estudiantes del distrito.

En repetidas ocasiones, expresaron frustración porque la junta no había respondido a sus mensajes ni a sus solicitudes de información.

Teresa Yi-Bourdett, activista de “Ditch Driscoll Foods”, urgió a los integrantes de la junta a actuar. “No es un proveedor responsable con el que se deba trabajar”, dijo. “Entonces, simplemente sáquenlos de la competencia, ¿no?”.

“Así no funciona”, respondió un integrante de la junta. Otros miembros parecían estar en sus teléfonos mientras los activistas daban su testimonio.

Teresa Yi-Bourdett, activista, habla durante la reunión de febrero de la Junta de Educación de Newark. (Anna Oakes para Chalkbeat)

Las presentaciones fueron seguidas por aplausos entusiastas de los activistas y de algunos asistentes, incluidos estudiantes de preparatoria que acudieron a la reunión para exigir mejor apoyo de salud mental.

Algunos oradores, no afiliados a “Ditch Driscoll Foods”, llamaron la atención sobre lo que describieron como la mala calidad de la comida servida a estudiantes de las escuelas públicas de Newark. Otros cuestionaron por qué la coalición no estaba pidiendo también que la junta escolar rompiera vínculos con proveedores de las cárceles del condado de Essex.

“Estamos atendiendo a una comunidad donde la mayoría de los estudiantes son inmigrantes”, dijo el docente de Newark. “Yo pensaría que no querríamos apoyar de esa manera a una empresa dañina”.

En respuesta a una serie de testimonios, miembros de la junta enfatizaron repetidamente que están obligados a seguir reglas de procedimiento al seleccionar contratistas.

Tras el periodo de comentarios públicos, la Administradora de Negocios Escolares, Valerie Wilson, leyó un comunicado sobre la selección de Driscoll Foods en el ciclo anterior.

“Los proveedores deben seleccionarse mediante un proceso competitivo de contratación para garantizar equidad, cumplimiento y continuidad del servicio. ¿El distrito respalda todas las prácticas comerciales de sus proveedores? No”, dijo Wilson. “Tenemos la responsabilidad de asegurar acceso sin interrupción a comidas nutritivas y que cumplan las normas para los estudiantes, mientras acatamos la ley de contratación pública”.

Algunos activistas no quedaron convencidos.

“Yo pensaba que [los miembros de la junta] estaban defendiendo la calidad y el valor nutricional de la comida, pero la comida no es tan buena”, dijo el maestro de Newark a Chalkbeat. Citó varios casos en los que, según dijo, a estudiantes se les sirvió comida caducada, y criticó la uniformidad, la temperatura fría y las porciones insuficientes de los desayunos.

Ante una pregunta de Chalkbeat sobre la calidad de la comida en las escuelas de Newark, Hasani Council, presidente de la junta escolar de Newark, dijo: “Es algo en lo que estamos trabajando y queremos seguir trabajando y capacitar a nuestro personal”.

La elección del proveedor de alimentos, añadió, no está en manos de los miembros de la junta escolar de Newark.

Según explicó, la junta solo tiene la votación final para aprobar la oferta una vez que ya ha sido adjudicada tras un proceso público de licitación. Ante una pregunta de Chalkbeat sobre cómo votaría si el superintendente recomendara renovar el contrato de Driscoll Foods, Council respondió: “Todavía no lo sé”.

Esta traducción fue proporcionada por Americano Newspaper, en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por Chalkbeat Newarky se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.

This translation was provided by Americano Newspaper, in association with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is financially supported by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by Chalkbeat Newark and is republished under a special content-sharing agreement through the NJ News Commons Spanish Translation News Service.

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