
Tradición Peruana Culinaria Presidencial
Lima, 12 abr (EFE).-
La mayoría de candidatos presidenciales de Perú cumplió este domingo con la tradición del desayuno electoral antes de votar, donde inician el día compartiendo ese alimento ya sea con su familia, seguidores o con una visita a la zona del país en la que votan.


La derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) escogió para desayunar un restaurante cercano al cementerio en el que yacen los restos de su padres, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) y Susana Higuchi, cuyas tumbas visitó después de haber hecho una campaña enfocada en reivindicar el mandato del exgobernante.
Fujimori, de 50 años, estuvo acompañada por su hermana Sachi y sus hijas Kiara y Kaori, de 18 y 16 años, respectivamente, así como por sus candidatos a vicepresidentes Luis Galarreta y Miguel Torres, quienes compartieron la mesa con personas que recibieron a la candidata en sus casas durante la campaña electoral.

La candidata de Fuerza Popular recordó con su hermana el número de desayunos electorales que llevan a sus espaldas, desde la primera campaña presidencial de su padre en 1990, cuando llegó a la Presidencia.

Por su lado, el empresario y exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, candidato y líder del ultraderechista partido Renovación Popular, llevó pan con chicharrón, tradicional desayuno peruano, a vecinos de una zona de pocos recursos del distrito limeño de San Juan de Miraflores, con los que compartió mesa en un local comunal donde también estuvo su candidata a vicepresidenta, Norma Yarrow.

El cómico Carlos Álvarez (País Para Todos) prescindió de hacer un desayuno público y acudió directamente a votar al desmarcarse de la tradición de estas jornadas electorales, al punto que ha anticipado que se irá fuera de Lima a esperar los resultados de manera privada, sin especificar dónde se encontrará.

Mientras, el empresario y también exalcalde de Lima Ricardo Belmont (Obras), de 80 años, había planeado aparentemente iniciar el día con un baño en la playa, una rutina que realiza con frecuencia, pero finalmente no llegó y tampoco convocó ningún desayuno.

En cambio, el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos con el Perú) inició el día en los exteriores de Barbadillo, conocida como la cárcel de expresidentes de Perú, donde actualmente hay cuatro recluidos, entre ellos el izquierdista Pedro Castillo, al que Sánchez ha prometido liberar si llega a la Presidencia, además de retomar su proyecto político, truncado por el intento de golpe de Estado de 2022.
Al terminar el desayuno, en el que estuvieron sus padres, Sánchez ingresó a la cárcel para comer también en la celda junto al exmandatario.

Por su lado, el candidato de centroizquierda Alfonso López-Chau desayunó con la Federación Nacional de Trabajadores de Construcción Civil, el principal sindicato de ese sector, uno de los más afectados por el auge de la criminalidad ante extorsiones y ataques de bandas criminales.
El candidato de centro Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) hizo lo propio en un restaurante del balneario de Punta Hermosa, donde reside y también vota.

Más de 27,3 millones de peruanos están convocados este domingo a elegir a sus autoridades nacionales para el período 2026-2031, entre ellas la Presidencia, por la que han pasado ocho presidentes en los últimos diez años, en una espiral de crisis políticas.
En este proceso hay 35 candidatos presidenciales en contienda y ninguno tiene posibilidades de alcanzar la mitad más uno de los votos en la primera vuelta, por lo que habrá una segunda ronda entre los dos aspirantes más votados el próximo 7 de junio.



