Los funcionarios penitenciarios y el personal médico utilizaron Narcan en 406 incidentes distintos durante el año fiscal 2025,
Por Dana DiFilippo, New Jersey Monitor
Se supone que las cárceles son espacios libres de drogas, pero la proliferación de drogas ilícitas en los centros penitenciarios estatales de Nueva Jersey ha sido tal que el personal ha administrado Narcan, un fármaco para revertir sobredosis, más de una vez al día, en promedio, en los últimos años, según revela un nuevo informe.
Los funcionarios penitenciarios y el personal médico utilizaron Narcan en 406 incidentes distintos durante el año fiscal 2025, y 544 veces el año anterior, según un informe anual sobre atención médica en prisiones publicado el mes pasado por el Departamento de Correccionales. Veintidós personas murieron por sobredosis o “accidentes relacionados con drogas” entre 2018 y 2024, según el informe.

Un portavoz del departamento no respondió a una solicitud de comentarios, pero el autor anónimo del informe se apresuró a señalar que las cifras de Narcan no necesariamente indican una sobredosis.
“La administración de Narcan se basa en el cuadro clínico. Los síntomas similares a la intoxicación pueden no estar necesariamente relacionados con las drogas, sino ser el resultado de otras afecciones médicas. El personal ha recibido capacitación para administrar Narcan en emergencias, ya que no tiene efectos secundarios perjudiciales significativos”, según el informe.
Narcan se administra generalmente cuando alguien se encuentra inconsciente, explicó Terry Schuster, quien está a cargo de la supervisión penitenciaria como defensor del pueblo penitenciario del estado. Recientemente informó sobre un aumento en las muertes en prisión y descubrió que los funcionarios habían administrado Narcan a tres personas que murieron por causas no relacionadas con las drogas, incluyendo suicidio por ahorcamiento, asma y enfermedades relacionadas con la edad consideradas naturales.
“Sí, hay mucho consumo de drogas y se administran muchas dosis de Narcan”, afirmó Schuster. “Puede que sea notable que la cifra sea alta, pero no significa necesariamente que haya una sobredosis todos los días”.
Esto tampoco significa que las 950 dosis de Narcan se usaron en 950 personas, dijo William Sullivan, funcionario de prisiones de la cárcel East Jersey State Prison, quien preside el sindicato de funcionarios.
“Cuando alguien sufre una sobredosis, usamos tres o cuatro Narcan, a veces incluso más cuando regresa a la enfermería. Simplemente no funciona con algunas de las sustancias que consumen. Suele ser K2 (la marihuana sintética), pero la han estado mezclando con tranquilizante para caballos, tranquilizante para elefantes, fentanilo y otros tranquilizantes y sustancias similares al fentanilo”, señaló Sullivan.
Narcan revierte las sobredosis de opioides y no funciona con sustancias no opioides como K2 o xilacina.
Sin embargo, activistas que abogan por los presos y la reducción de daños hacia estos, afirmaron que las cifras merecen un análisis más detallado y sugieren que el sistema está perdiendo la batalla para mantener las drogas fuera de las cárceles, tres años después de que el sistema cambiara a un sistema de escaneo de correo para detectar a los infractores que introducen drogas de contrabando en las cárceles por correo.
Narcan salva vidas y conlleva un riesgo mínimo si se usa en personas cuya aflicción no está relacionada con las drogas, afirmó el reverendo J. Amos Caley, organizador de New Jersey Prison Justice Watch y pastor de la Iglesia Reformada de Highland Park.
“En cierto sentido, es como un elogio para el Departamento de Correccionales por considerar intervenciones que salvan vidas”, indicó Caley. “Pero no puedo evitar preguntarme por qué si el correo postal y los paquetes con productos de cuidado personal han sido denegados de forma casi sumaria a los presos, ¿cómo es posible que cantidades de estas drogas ilícitas ingresen a las prisiones con tanta rapidez que alguien pueda sufrir una sobredosis?”.
En ocasiones, los funcionarios penitenciarios y otro personal introducen drogas de contrabando en las prisiones, como lo demuestran varios arrestos en los últimos años de guardias tanto de prisiones estatales como de cárceles de los condados. Nueva Jersey cuenta con nueve prisiones estatales que a diario albergan a unos 13,000 adultos, mientras que otros 10,000 reos se encuentran en 15 cárceles de los condados en todo el estado.
Morgan Thompson, directora ejecutiva de Prevention Links, una organización sin fines de lucro dedicada a la recuperación de los presos, considera que la cantidad de Narcan utilizado en las prisiones estatales “ciertamente parece ser una cifra excesiva”.
“La alternativa sería una cifra de sobredosis. Por lo tanto, el hecho de que se trate de la aplicación de Narcan en lugar de sobredosis es alentador”, afirmó Thompson.
Sin embargo, las cifras plantean preguntas urgentes sobre qué impulsa la necesidad de Narcan, añadió.
“¿Hay una cantidad cada vez mayor de drogas que ingresan a las cárceles? ¿O las adulteraciones en el suministro de drogas están creando una situación en la que hay más sobredosis? Quizás se trate de las mismas cantidades de drogas, pero son más letales”, comentó Thompson. “Si yo fuera responsable de la formulación de políticas, querría averiguar el significado de esas cifras”.
Las cifras muestran que las drogas “siguen entrando, y debería haber más investigaciones al respecto”, coincidió Elizabeth Burke Beaty, fundadora y directora ejecutiva de Sea Change Recovery Community Organization.
Administrar Narcan a todas las personas inconscientes tras las rejas también sugiere que el personal es “muy liberal” en su uso, a pesar de que algunos especialistas en reducción de daños consideran que la respiración artificial y el oxígeno son las mejores primeras medidas ante sospechas de sobredosis, añadió Burke Beaty.
“No creo que Narcan deba ser el primer plan de acción. Sinceramente, eso representa una falta de educación y un mal uso de fondos”, afirmó.
Los funcionarios penitenciarios informaron a los legisladores estatales durante las discusiones presupuestarias del año pasado que el sistema tuvo 1,374 “incidentes sospechosos de intoxicación” en 2024. Pero señalaron que el escaneo de correo, que se extendió a todas las prisiones en enero de 2025 después de un largo programa piloto, ayudó a frenar el flujo de drogas a las cárceles, y que el número de incidentes sospechosos de intoxicación y de administraciones de Narcan disminuyó de 2024 a 2025.
“Hemos tenido muchísimas menos sobredosis desde que se cambió el sistema de correo”, coincidió Sullivan.
Aun así, señaló que los funcionarios penitenciarios no pueden inspeccionar el correo de documentos legales como lo hacen con el resto del correo, y algunos emprendedores astutos se han aprovechado de ello. Los compradores en línea ahora pueden adquirir papelería que parecen documentos legales hecha de o con marihuana sintética conocida como K2, por unos pocos cientos de dólares. Por consiguiente, los funcionarios penitenciarios están probando tecnología en dos prisiones que puede detectar si el correo legal ha sido empapado en drogas líquidas, afirmó Sullivan.
Esto debería ayudar a reducir aún más las sobredosis de drogas en prisión, añadió Sullivan, quien descartó la idea de que las drogas desaparezcan por completo de las cárceles.
“Siempre las van a introducir, y tenemos que seguir adaptándonos”, señaló.
Caley afirmó que los funcionarios penitenciarios deberían hacer más para prevenir las sobredosis abordando los problemas que llevan a las personas a automedicarse en prisión. Esto incluye abordar el trauma subyacente de las personas encarceladas, garantizar un fácil acceso a los servicios de rehabilitación y reducir el número de personas recluidas en régimen de aislamiento, añadió.
La oficina de Schuster descubrió en un informe de un organismo de control estatal de 2023 que los funcionarios penitenciarios aislaron a más de 200 personas en los primeros cuatro meses de 2023 como medida disciplinaria por posesión de drogas.
“Castigar a las personas como forma de tratamiento por trastornos por consumo de sustancias en realidad contribuye a las situaciones que llevan a las personas a consumir medicamentos como estos en primer lugar”, afirmó Caley.
Esta traducción fue proporcionada por Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por New Jersey Monitor y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.
This translation was provided by Reporte Hispano, in partnership with Montclair State University’s Center for Cooperative Media and is supported financially by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by New Jersey Monitor and is republished under a special content-sharing agreement through NJ News Commons’ Spanish Translation News Service.